El ahorro energético se convierte en el as de la piedra natural
El gobierno alemán tiene pensado reducir en un 40% las emisiones de CO2 en Alemania hasta 2020 a través de un programa de energía y protección del clima. Este proyecto vuelve a otorgar un mayor protagonismo a la piedra natural como material de construcción. "La piedra natural es un material de construcción que ayuda a reducir considerablemente las emisiones de CO2", asegura Reiner Krug, gerente de la Asociación Alemana de la Piedra Natural (DNV, en sus siglas alemanas). Únicamente en la extracción y el labrado se requiere energía y, como en Alemania hay grandes reservas de piedra natural, las vías de transporte son cortas. Además, la piedra natural es un material de construcción tradicional; las obras de piedra natural requieren poca energía para su mantenimiento y utilización.
Numerosos arquitectos y proyectistas de obras temen los costes de inversión en la piedra natural y se decantan por otros materiales supuestamente más económicos. No sólo las grandes obras del sector público, sino también en proyectos de gran prestigio de contratistas privados se enfocan ahora más la sostenibilidad de los edificios y los costes generales durante su aprovechamiento. Este nuevo enfoque favorece a la piedra natural, ya que resulta más económica que los materiales de construcción artificiales a lo largo de su vida útil. "Los costes de inversión están a un lado de la balanza, los menores costes de mantenimiento a largo plazo y la larga vida útil, al otro lado." dice el gerente de la DNV acerca de la ventaja en la relación costes/rendimientos del material natural de construcción.
"Mientras que muchos materiales de construcción pierden su atractivo a lo largo de los años y precisan de medidas de limpieza y mantenimiento cada vez más intensas, la piedra natural se recubre con los años de una pátina natural. En muchas piedras naturales, la imagen óptica permanece prácticamente inalterable con los años." Los costes de limpieza y mantenimiento de la piedra natural son reducidos, material que además destaca por su elevada capacidad térmica. A diferencia de modernos edificios acristalados, para la calefacción y refrigeración de edificios con fachada de piedra natural se requiere poca energía. La piedra natural absorbe la radiación solar y evita el calentamiento indeseado del edificio.
Reducida demanda energética, buena capacidad de valorización
Los expertos estiman que en los edificios se consume hasta el 50% de toda la energía disponible para el consumidor. Precisamente los materiales de construcción artificiales requieren a menudo mucha energía en el proceso de fabricación. No es así en el caso de la piedra natural: este material de construcción formado a lo largo de millones de años está prácticamente listo para usarlo en la naturaleza. La explotación tiene lugar en la cantera y precisa de poca energía. Las vías de transporte son cortas: hay grandes cantidades de piedra natural en muchas regiones. A pesar de que el material autóctono compite con ofertas de países emergentes como Brasil, China o la India, el balance energético resulta negativo: las largas vías de transporte incrementan tanto el consumo energético como los impactos ambientales.
En muchas ocasiones, el vidrio gana a la piedra natural en los edificios grandes por exhibir una óptica más "moderna". Mientras que en la construcción clásica de viviendas dominan las fachadas de tipo parrilla, los arquitectos y proyectistas se decantan a menudo en los grandes proyectos por acristalamientos exteriores. En consecuencia se suele precisar de costosas medidas de climatización y los datos acerca del consumo energético total son poco precisos, el sombreamiento necesario de luz y calor hace necesaria la luz artificial, como demuestra un exhaustivo estudio llevado a cabo por el Instituto de Vivienda y Medio Ambiente de Darmstadt (wvvw.iwu.de).
También el informe actual del Tribunal Superior de Justicia de Baviera (www.orh.bayern.de) hace hincapié en que los acristalamientos de grandes superficies ya no son justificables sólo por motivos estéticos, y deberían realizarse sólo en casos excepcionales y bien fundados. La utilización del vidrio incrementa considerablemente el coste de las fachadas, al igual que su mantenimiento. Además, un diseño abierto y ligero no se contradice necesariamente con la piedra natural, como demuestra la premiada construcción del Museo Histórico Alemán de Berlín Piedra caliza clara, combinada con elementos de vidrio, permite aprovechar casi perfectamente la luz en el interior del edificio triangular, consumiendo muy poca energía.
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